Lema Colegial

El mundo, la realidad, es como un ovillo urdido de complejas relaciones humanas, económicas y sociales donde todo está vinculado, en el que todos estamos enredados. Yo soy, porque nosotros somos. Todo es para todos: los derechos, la dignidad, las oportunidades, los recursos naturales y el acceso a los bienes materiales. Lo que algunos les sobra, es porque a otros les es arrebatado. Si faltas tú, no estamos todos.

El compromiso con la justicia, pasa por desenredar la madeja de lo que nos deshumaniza. Para, al mismo tiempo, tejer nuevos modelos de solidaridad e interdependencia en la vida de cada uno y en las estructuras sociales. Es un proceso que puede ser dividido en tres momentos consecutivos o coincidentes en el tiempo:

VER, para analizar y entender la vida. Hilar muy fino, con el fin de descubrir actitudes y modos de pensar, valores y comportamientos. Buscamos las causas y analizamos las consecuencias. Es el momento del despertar de la conciencia.

JUZGAR, para tomar postura, dejarnos tocar por la realidad e iluminarla desde nuestra fe. Anudar nuestra vida a la de los otros, hacernos cargo de sus alegrías y padecimientos. Es el momento de la conversión del corazón.

ACTUAR, para cambiar criterios y hábitos. Es el momento de la acción, de la ayuda solidaria y la creación de redes de apoyo. Trenzar nuestro compromiso junto con el de los otros, para ser más eficaces en la transformación de las estructuras injustas.